Transcurrida la primera semana de la media veda en la caza menor se confirman los aceptables resultados en lo que a la codorniz se refiere. La apertura ha servido para que miles de aficionados con sus perros se dieran cita en los campos y rastrojeras de la provincia leonesa. El tiempo muy caluroso ha contribuido a mantener la presencia de codornices en los regadíos y en algunos secanos donde hay regueras y baldíos con vegetación. Desde las siete y cuarto de la mañana, hora en la que comienza a amanecer, se escuchan cada día hábil numerosos disparos que poco a poco van remitiendo a medida que avanza la jornada.
Las previsiones apuntaban a una temporada buena en los regadíos y regular en los secanos. Han resultado bastante acertadas, ya que los mejores resultados se han cosechado en los páramos y vegas de regadío, con rastrojeras de trigo o con perdidos de hierbas finas y cardos, el problema es que en los regadíos de las riberas del Esla y del Órbigo hay pocas rastrojeras. En los secanos del sur, las zonas donde mejor se caza la codorniz en años normales, los resultados están siendo pobres. Las zonas con regueras o humedales, en los páramos altos, han sido la mas propicias para las pequeñas gallináceas. Pese a que en las pajas resultaba difícil arrancarlas, quien ha dispuesto de un buen perro y ha sabido buscarlas ha cobrado perchas de siete u ocho codornices por la mañana. En las zonas de regadío la media ha sido mas regular, dándose el caso de que en la segunda jornada se ha superado a la primera . Por supuesto que hay grandes diferencias entre unas zonas y otras.