La retirada de los lazos ilegales se realizó, según Unicaza, con la colaboración de guardas de la Consejería de Medio Ambiente del Principado y de agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Desde la Sociedad Deportiva Unicaza, que gestiona el nuevo coto regional de caza de Langreo, se afirma que la colocación de lazos de acero para la captura de animales «es una práctica cruel y salvaje que no distingue entre animales domésticos, piezas cinegéticas y especies protegidas o en peligro de extinción, y la mayoría de los animales muere después de un largo período de agonía». Además, destacan desde la sociedad deportiva que la caza con estos lazos de acero «está tipificada en la ley de caza de Asturias como delito, por lo que se castiga por vía penal con fuertes sanciones que pueden llegar incluso a penas de prisión».
El presidente de la Sociedad Deportiva Unicaza, José Manuel Gutiérrez, agradeció la colaboración de los vecinos de Langreo que han denunciado la ubicación de muchos de los más de 60 lazos de caza retirados y destacó que Unicaza tiene «el firme propósito de perseguir con todos los medios legales a su alcance esa inhumana práctica que tantos daños causa en los montes de Langreo». La Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras del Principado aprobó la constitución del coto regional de caza de Langreo el pasado mes de abril. El coto incluye toda la superficie del concejo a excepción de las 800 hectáreas que ocupan los seis distritos urbanos del municipio. De esta forma, el coto cuenta con una superficie total de 7.440,6 hectáreas. Con la aprobación del espacio cinegético, Langreo dejó de ser el único municipio de Asturias en el que se seguía cazando de forma libre. El Principado adjudicó la gestión del coto a la Sociedad Deportiva Unicaza, la única que optaba al concurso abierto por Medio Ambiente.